Monday, January 23, 2006

El Principe Azul de alguien mas...

Y un día desperté y me dije a mi misma “haré de mi vida un cuento de hadas” y así comenzó mi aventura, lo malo fue que sin darme cuenta demasiadas personas entraron en el, y la vida de muchos ahora era un cuento, entonces, como haría cuando quisiera salir de ahí, si quienes me ataban a la realidad ahora vivían en la misma ensoñación que yo. Eso no importaba, era hora de jugar, correr, gritar y seguir soñando, pero de pronto aparecieron las lagrimas, no todos los cuentos eran felices, algunos traían tristezas, tristezas en que yo debía formar parte de aquello, así que de algún modo salte de un libro a otro y llegue donde un caballerito de hermosos ojos, pero en vez de curar su lagrimas me puse a llorar yo también, y ahí aprendí a disfrutar de un llanto, el me ayudo a purificar mi alma y yo le enseñe a reír, fuimos tan felices, hasta que yo tuve que volver a mi cuento, pero prometimos que nos enviaríamos palomas con noticias, las mías siempre eran iguales, “Estoy bien caballerito” o “Te deseo felicidad.” Mas las de él eran extensas, a veces llenas de alegrías y a veces desgarradoras sin embargo aun vivía, y se encargaba de en cada nota agradecerme por haberlo revivido cuando decidió dejarse morir en aquella tormenta, pues ahora había comprendido que la razón por la que se dejaba morir era la que al mismo tiempo lo hacia vivir.

Sonreí de manera sincera, mi caballerito conocía el amor mejor que nadie, y había decidido seguir luchando por la felicidad de este.

1 comment:

Inutil said...

es increible como solo tu nombre me troncan los ojos y vambian mis sonrisas en llantos..
alguien pensaria que esto terminaria asi????